1 Sm 17, 26-51
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)26Preguntó, pues, David a los hombres que estaban a su lado: «¿Qué se hará al hombre que mate a ese filisteo y aparte la afrenta de Israel? Pues ¿quién es ese filisteo incircunciso para injuriar a las huestes de Dios vivo?» 27Los soldados le repitieron las mismas palabras: «Así se hará al hombre que lo mate.» 28Se enteró Eliab, su hermano mayor, de lo que había preguntado a los soldados y montó en cólera contra David; le dijo: «¿Para qué has bajado, y a quién has dejado aquel pequeño rebaño en el desierto? Ya conozco yo tu atrevimiento y tus aviesas intenciones. Has bajado para ver la batalla.» 29Respondió David: «¿Qué he hecho yo?, ¿es que uno no puede hablar?» 30Se dio la vuelta y se dirigió a otro haciéndole la misma pregunta. Y la gente le respondió como la primera vez. 31Cuando llegó a oídos de Saúl lo que andaba diciendo David, mandó que se lo trajeran. 32Dijo David a Saúl: «Que nadie se acobarde por ése * . Tu siervo irá a combatir con ese filisteo.» 33Dijo Saúl a David: «No puedes ir contra ese filisteo para luchar con él, porque tú eres un niño y él es un soldado desde su juventud.» 34Respondió David a Saúl: «Cuando tu siervo estaba guardando el rebaño de su padre y venía el león o el oso y se llevaba una oveja del rebaño, 35salía tras él, lo golpeaba y se la arrancaba de sus fauces; y si se revolvía contra mí, lo sujetaba por la quijada y lo golpeaba hasta matarlo. 36Tu siervo ha dado muerte a leones y a osos, y ese filisteo incircunciso será como uno de ellos, pues ha retado a las huestes del Dios vivo.» 37Y añadió: «Yahvé, que me ha librado de las garras del león y del oso, me librará de la mano de ese filisteo.» Dijo Saúl a David: «Vete, y que Yahvé sea contigo.» 38Mandó Saúl que vistieran a David con sus propios vestidos, le puso un casco de bronce en la cabeza y le cubrió con una coraza. 39Ciñó a David su espada sobre su vestido. David intentó caminar, pero, como aún no estaba acostumbrado, dijo a Saúl: «No puedo caminar con esto, pues nunca lo he hecho.» Y David se lo quitó de encima. 40Tomó su cayado en la mano, escogió en el torrente cinco cantos lisos y los puso en su zurrón de pastor, en su morral, y con su honda en la mano se acercó al filisteo. 41El filisteo fue avanzando y acercándose a David, precedido de su escudero. 42Volvió los ojos el filisteo, y viendo a David, lo despreció, porque era un muchacho rubio y apuesto. 43Dijo el filisteo a David: «¿Acaso soy un perro, para que vengas contra mí con palos?» El filisteo maldijo a David por sus dioses, 44y luego le dijo: «Ven hacia mí, que voy a echar tu carne a las aves del cielo y a las fieras del campo.» 45Contestó David al filisteo: «Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo voy contra ti en nombre de Yahvé Sebaot, Dios de los ejércitos de Israel, a los que has desafiado. 46Yahvé tiene previsto entregarte hoy mismo en mis manos. Te mataré y te cortaré la cabeza, y entregaré hoy mismo los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a las fieras de la tierra, para que sepa toda la tierra que Israel tiene un Dios. 47Y toda esta asamblea sabrá que Yahvé no salva por la espada o por la lanza, pues el combate depende de Yahvé y ha decidido entregaros en nuestras manos.» 48El filisteo se preparó y fue acercándose a David. Éste salió rápidamente de las filas * al encuentro del filisteo. 49Metió su mano David en el zurrón, sacó de él una piedra, la lanzó con la honda e hirió al filisteo en la frente; la piedra se clavó en su frente y cayó de bruces en tierra. 50Así venció David al filisteo: con la honda y la piedra. Hirió de muerte al filisteo sin empuñar una espada. 51Corrió David, se detuvo sobre el filisteo y, sacando de la vaina la espada de éste, lo mató y le cortó la cabeza. Viendo los filisteos que había muerto su campeón, huyeron.