1 Sm 15, 9-15
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)9Pero Saúl y la tropa perdonaron a Agag y a lo más escogido del ganado mayor y menor, las reses cebadas y los corderos; todo lo mejor. No quisieron consagrarlo al anatema. Sólo consagraron al anatema toda la hacienda vil y sin valor * . 10Entonces Dios dirigió la palabra a Samuel: 11«Me arrepiento de haber hecho rey a Saúl, porque se ha apartado de mí y no ha ejecutado mis órdenes.» Se conmovió Samuel y estuvo clamando a Yahvé toda la noche. 12Se levantó Samuel por la mañana y fue al encuentro de Saúl. Avisaron a Samuel: «Saúl ha ido a Carmelo * , se ha erigido un monumento y después ha seguido y ha bajado a Guilgal.» 13Llegó Samuel donde Saúl y éste dijo: «Bendito seas de Yahvé. Ya he ejecutado la orden de Yahvé.» 14Pero Samuel preguntó: «¿Y qué son esos balidos que vienen a mis oídos y esos mugidos que oigo?» 15Respondió Saúl: «Los hemos traído del territorio amalecita, porque la tropa ha perdonado lo mejor del ganado mayor y menor para ofrecerlo en sacrificio a Yahvé tu Dios. Cuanto a lo demás, lo hemos entregado al anatema.»