1 Sm 15, 7-31
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)7Batió Saúl a los amalecitas desde Javilá, en dirección de Sur, frente a Egipto. 8Capturó vivo a Agag, rey de los amalecitas, y pasó a todo el pueblo a filo de espada en cumplimiento del anatema. 9Pero Saúl y la tropa perdonaron a Agag y a lo más escogido del ganado mayor y menor, las reses cebadas y los corderos; todo lo mejor. No quisieron consagrarlo al anatema. Sólo consagraron al anatema toda la hacienda vil y sin valor * . 10Entonces Dios dirigió la palabra a Samuel: 11«Me arrepiento de haber hecho rey a Saúl, porque se ha apartado de mí y no ha ejecutado mis órdenes.» Se conmovió Samuel y estuvo clamando a Yahvé toda la noche. 12Se levantó Samuel por la mañana y fue al encuentro de Saúl. Avisaron a Samuel: «Saúl ha ido a Carmelo * , se ha erigido un monumento y después ha seguido y ha bajado a Guilgal.» 13Llegó Samuel donde Saúl y éste dijo: «Bendito seas de Yahvé. Ya he ejecutado la orden de Yahvé.» 14Pero Samuel preguntó: «¿Y qué son esos balidos que vienen a mis oídos y esos mugidos que oigo?» 15Respondió Saúl: «Los hemos traído del territorio amalecita, porque la tropa ha perdonado lo mejor del ganado mayor y menor para ofrecerlo en sacrificio a Yahvé tu Dios. Cuanto a lo demás, lo hemos entregado al anatema.» 16Pero Samuel dijo a Saúl: «Basta ya. Deja que te anuncie lo que Yahvé me ha revelado esta noche.» Él le dijo: «Habla.» 17Entonces Samuel dijo: «Aunque tú te crees pequeño, ¿no eres acaso el jefe de las tribus de Israel? Yahvé te ha ungido rey de Israel. 18Yahvé te ha señalado el camino a seguir y te ha dicho: ‘Ve y consagra al anatema a estos pecadores, los amalecitas, hazles la guerra hasta el exterminio’. 19¿Por qué no has escuchado la voz de Yahvé? ¿Por qué te has lanzado sobre el botín y has hecho lo que desagrada a Yahvé?» 20Saúl respondió a Samuel: «¡Yo he escuchado la voz de Yahvé! He seguido el camino por el que me envió, he traído a Agag, rey de los amalecitas, y he entregado a éstos al anatema. 21Del botín, la tropa ha tomado el ganado mayor y menor, lo mejor del anatema, para sacrificarlo a Yahvé, tu Dios, en Guilgal.» 22Pero Samuel dijo * : «¿Acaso se complace Yahvé en los holocaustos y sacrificios tanto como en la obediencia a la palabra de Yahvé? Mejor es obedecer que sacrificar, mejor la docilidad que la grasa de los carneros. 23Como pecado de hechicería es la rebeldía, crimen de terafim * la contumacia. Ya que has rechazado la palabra de Yahvé, él te rechaza como rey.» 24Saúl dijo a Samuel: «He pecado conculcando la orden de Yahvé y tus palabras, porque tuve miedo a la tropa y le hice caso. 25Ahora, pues, perdona mi pecado, por favor, y vuelve conmigo para que adore a Yahvé.» 26Pero Samuel respondió a Saúl: «No iré más contigo; ya que has rechazado la palabra de Yahvé, Yahvé te ha rechazado como rey de Israel.» 27Cuando Samuel se dio la vuelta para marcharse, le asió Saúl el extremo del manto, que se desgarró. 28Samuel dijo entonces: «Hoy te ha desgarrado Yahvé el reino de Israel y se lo ha dado a otro mejor que tú.» 29(Pues la Gloria de Israel no miente ni se arrepiente, porque no es un hombre para arrepentirse * .) 30Saúl dijo: «He pecado, pero, con todo, te ruego que me honres ahora delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel y vuelvas conmigo para que adore a Yahvé tu Dios * .» 31Volvió Samuel con Saúl y éste adoró a Yahvé.