1 Sm 13, 19-22
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)19No había herreros en todo el territorio de Israel, porque los filisteos no querían que los hebreos fabricaran espadas ni lanzas. 20Así, todos los israelitas tenían que bajar a los filisteos para afilar cada cual su reja, su hacha, su azuela o su aguijada. 21Aguzar las azuelas y enderezar la aguijada * costaba dos tercios de siclo. 22Y así, el día de la batalla nadie, en toda la tropa que estaba con Saúl y Jonatán, tenía en la mano espada ni lanza. Las había sólo para Saúl y para su hijo Jonatán.