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1 Re 18, 10-24

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

10¡Por vida de Yahvé tu Dios que no hay pueblo ni reino adonde mi señor no haya enviado a alguien a buscarte! Y si la gente decía que no estabas allí, hacía jurar al pueblo o al reino que no te habían encontrado. 11¡Y ahora me pides que vaya donde mi señor y le diga que estás aquí! 12Cuando me aleje de ti, el espíritu de Yahvé te llevará adonde yo no sepa * ; y si entonces doy el aviso a Ajab y no te encuentra, seguro que me mata. Sin embargo, tu siervo es temeroso de Yahvé desde su juventud. 13¿Nadie ha hecho saber a mi señor lo que hice cuando Jezabel mató a los profetas de Yahvé, que oculté a cien de los profetas de Yahvé, de cincuenta en cincuenta, en una cueva, y los alimenté con pan y agua? 14Y ahora me pides que vaya donde mi señor y le diga que estás aquí. ¡Me matará!» 15Elías respondió: «¡Por vida de Yahvé Sebaot, a quien sirvo, que hoy haré que me vea!» 16Abdías fue al encuentro de Ajab y le dio el aviso. Ajab partió al encuentro de Elías 17y, al verlo, le dijo: «¿Eres tú, ruina de Israel?» 18Él respondió: «No soy yo quien ha arruinado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, por abandonar los mandatos de Yahvé * y seguir a los Baales. 19Pero ahora, haz un llamamiento y reúne en torno a mí a los israelitas en el monte Carmelo, especialmente a los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal * que comen a la mesa de Jezabel.» 20Ajab hizo un llamamiento entre todos los israelitas y reunió a los profetas en el monte Carmelo. 21Elías se acercó a la gente y dijo: «¿Hasta cuándo vais a estar cojeando sobre dos muletas * ? Si Yahvé es el Dios, seguidlo; si Baal lo es, seguid a Baal.» La gente no respondió palabra. 22Elías les dijo: «Quedo yo solo como profeta de Yahvé, mientras que los profetas de Baal son cuatrocientos cincuenta. 23Que nos den dos novillos; que ellos elijan uno, lo despedacen y lo acomoden sobre la leña, pero sin prenderle fuego. Yo prepararé el otro novillo y lo pondré sobre la leña, y tampoco prenderé fuego. 24Luego clamaréis invocando el nombre de vuestro dios; yo clamaré invocando el nombre de Yahvé. Y el dios que responda por el fuego, ése es el Dios * .» La gente respondió: «¡De acuerdo!»