1 Re 13, 23-28
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)23Después que hubo comido y bebido, le aparejó su asno (al profeta al que había hecho volver). 24Éste partió, pero un león le salió al encuentro en el camino y lo mató. Su cadáver yacía en el camino, el asno de pie junto a él y el león erguido también junto al cadáver. 25Algunos hombres que pasaban, al ver el cadáver tirado en el camino y al león de pie junto al cadáver, fueron y lo contaron en la ciudad en la que vivía el anciano profeta. 26Cuando lo oyó el profeta que le había hecho volver del camino, dijo: «Es el hombre de Dios que desobedeció la orden de Yahvé. Yahvé lo ha entregado al león, que lo ha destrozado y matado, según la palabra que Yahvé le dirigió.» 27Entonces dijo a sus hijos: «Aparejadme el asno». Cuando se lo aparejaron, 28marchó y encontró el cadáver tendido en el camino, y al asno y al león de pie junto al cadáver. El león no había devorado el cadáver ni había descuartizado al asno.