1 Cor 8, 9-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)9Pero tened cuidado; que esa libertad que tenéis no sirva de tropiezo a los débiles. 10En efecto, si alguien te ve a ti, que posees ese conocimiento, sentado a la mesa en un templo pagano, ¿no se creerá autorizado por su conciencia, que es débil, a comer de lo sacrificado a los ídolos? 11En tal caso, tu conocimiento habrá hecho que se pierda el débil: ¡un hermano por quien murió Cristo! 12Y pecando así contra vuestros hermanos, hiriendo su débil conciencia, pecáis contra Cristo * . 13Por tanto, si un alimento causa escándalo a mi hermano, nunca comeré de esa carne para no escandalizarlo.